Saturday, November 17, 2007

El verdadero rol de la Teosofia

Hoy en dia tenemos certeza que hace miles de años que convivimos con una civilizacion que habita bajo la corteza terrestre. Esta informacion que nacio como mito en Asia, ha sido relacionado con la conocida Shamballa, capital matriz de un gran reino llamado Agartha, y que asienta en sus bases en los sectores sagrados de los Himalayas, desde el indo al brahmaputra, de el kichejunga al Kailash, del majestuoso desierto del Gobi, a las zonas prohibidas de la India…
La relacion de 2 mundos que se unen por un legado que solo algunos elegidos podran acceder… y como dice la leyenda solo siete seres humanos cada cien años podran ingresar a las zonas prohibidas de estos macizos sagrados.
Es importante interpretar de manera racional las informaciones que podemos absorber de oriente, sobretodo teniendo en cuenta la diferencia de cultura, y por encima, la religiosidad que ha encausado bajo su creencia la existencia de este mundo oculto, el cual se apega a las bases de este conocimiento milenario, dando pie a la busqueda constante de este Shangri-La, un paraiso que permite a aquel que lo encuentre, el acceso a la inmortalidad, y no solo en base a su presencia fisica, si no que a su evolucion espiritual, la que realmente interesa a los que abordan la religion budista e Hinduista.

En occidente no existe un misticismo que se haya mantenido a traves del tiempo - en diferencia a oriente -, no obstante la espiritualidad siempre llego por canales poco ortodoxos, a veces sin dejarnos comprender los intereses detras de ellos, teniendo en cuenta la necesidad que existe en la gente de poder acercarse mas a Dios. Lo lamentable es que muchas veces ha sido con los ojos tapados, dandoles la responsabilidad a diversos Maestros que creen poder decidir que es lo que necesitan los demas…

Es el caso de ciertos maestros de este mundo espiritual del Tíbet y que hasta el dia de hoy han inspirado la creacion de muchas organizaciones de índole esoterico-metafisico, las cuales han sido la base en occidente de esta nueva era que se alza a pasos agigantados. Dos ejemplos claros son la existencia del Maestro Morya y de Koot Hoomi, introducidos por la fundadora de la sociedad teosofica Helena Petrovna Blavatsky, que en el siglo XIX revoluciono las bases ocultistas de la epoca.

Lo curioso en esta historia, es darnos cuenta que esta adelantada mujer necesitaba tener ciertos pilares que soportaran la cantidad de nuevos conocimientos que estaba impartiendo, sobre todo por la adaptacion de la cultura India en filas occidentales y de gran influencia, ya que hasta los propios masones norteamericanos propiciaban el renacimiento de las tradiciones milenarias en esta parte del mundo.

Para entonces la India estaba dominada por el gobierno britanico, por lo que Blavatsky y el Coronel en retiro Henry Stell Olcott debian desviar la atencion puesta en ellos, con la posibilidad (que luego se cumplio) de ser acusados de espias rusos. De esa manera inventaron la existencia de estos dos maestros que cada cierto tiempo se manifestaban desde las zonas mas ocultas del Tibet, enviando cartas profeticas y de una profunda espiritualidad, a la vez que segun la necesidad, podian establecer un contacto fisico con estos elegidos. El Maestro Morya era en realidad el entonces maharaja de Cachemira Rambir Singh, mientras que Koot Hoomi ( que se representaba como mentor principal ), era Sirdar Thakar Singh Sandhanwalla, funcionario y religioso del Templo de Oro de Amristar, sede del Amrita Saras, mas conocida como “la fuente de la inmortalidad”, para algunos investigadores, el domino de la piedra filosofal.

Para acceder a estos maestros necesitaban un emisario intermediario el cual cumplia como discipulo de estos gurues, de esta manera se le daba cierta objetividad a la existencia de seres omnipresentes en lugares inhospitos de los Himalayas, y esta demas decir que eran sectores sin jurisdiccion Inglesa.

Este seudo discipulo era conocido como D.K. Djwal Khool, el famoso Tibetano, al cual incluso se le atribuye la inspiracion de la “Gran Invocacion”, la verdadera identidad de este señor era la de Sardar Dayal Singh Majithia, quien curiosamente jamas estuvo en el Tíbet, coincidiendo con Blavatsky, a la cual en 2 ocasiones se le impidio el acceso.
Obviamente la teosofia ha logrado perdurar en el tiempo, apoyada por una inspirada obra como “la doctrina secreta”, la cual sin duda ha dado base a la cultura esoterica que poseemos hoy en dia.

Una antigua tradicion del Indostan brahamanico habla de una gran isla de belleza incomparable que en tiempos antiquisimos se alzaba en un mar del Asia central. Habitaba en ella una civilizacion de Nefilin aquellos de la edad de oro, pero la comunicacion estaba cortada con los que vivían en el continente, a no ser por unas cavidades de cientos de Kilometros que se sumergian bajo la Tierra. En las ya antiguas ciudades en ruinas de la India existian algunas entradas ocultas, como los restos de Elefanta, Ellora y las cavernas de Ajanta en el Chandore.

En algunas tribus mongoles se dice que bajo sus tierras existe un mundo subterraneo de origen antediluviano y que se encuentra en una cueva en la zona del Hindu kush, sector de Afganistan; ahi se encontraria el acceso a un lugar llamado Agharti. Incluso los Lamas Tibetanos hablan de muchos tuneles que se encuentran en Centro y Sudamerica y que cobijan dentro de si a un pueblo antigua que emigro de un gran cataclismo hace miles de años. Este mundo estaria gobernado por reyes Arcones y estaria iluminado por una extraña luminiscencia que hace perdurar la vida y hace crecer los cultivos, aparte de mejorar la salud, seria de un color verde brillante.

“Oh Egipto, tiempo vendra en que no quedara nada de tus religiones, sino vagos relatos en los que la posteridad ya no creera… En la tierra y el mar, reina Zeus subterraneo…Los tiempos serán mejores, bajo la dominacion de aquellos que ahora estan establecidos en un gran ciudad bajo la montaña de Libia”
Estas frases de la existencia de un mundo oculto bajo la Tierra, se le atribuyen a Hermes Trimegistro, arquetipo de la ciencia oculta que en algun momento de la historia tuvo la oportunidad de plasmar sus conocimientos…

Hoy en dia tenemos pruebas de que la Tierra es como un queso, que sin ser hueco, posee muchas cavidades que a traves de galerias conectan todos los continentes. Obviamente somos testigos de que muchas de estos tuneles no han sido creados por la erosion, si no por una tecnologia inteligente y hace miles de años…
Lo que nos debe llamar la atencion, es la insuficiente informacion que actualmente pulula en la sociedad, puesto que existen organismos de inteligencia que a nivel gubernamental esconden parte de este conocimiento, sobretodo el que se refiere a los tesoros que hoy en dia estan ocultos justamente en estos lugares sagrados y esta de sobra decir, de muy dificil acceso.

Si nos damos el trabajo de recolectar los mitos del mundo subterraneo, lograremos abarcar todo el planeta, ya que no existe cultura ancestral que no haya escrito dentro de sus legados la existencia de un gobierno interno que trasciende a la civilizacion que ha colonizado la superficie terrestre, quiza estamos a pasos de ser testigos de la oficializacion de su existencia, teniendo en cuenta las profecias que hablan del final de los tiempos y la salida de los Maestros que habitan y coordinan los destinos de la Humanidad desde un gran lugar del fondo de la Tierra…

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El viaje sin sendero de Jiddu Krishnamurti

Hola como estan todos, aqui les copio un texto que salio en una revista de nombre “Share International” de la cual el unico articulo que me intereso de esta es el referente a una Sinopsis muy completa que le hacen a J. Krishnamurti. No se si ya la leyeron, pero se me hizo bueno traerlo aqui dado el interes que ha despertado este singular hombre.

El viaje sin sendero de Jiddu Krishnamurti

Tomado de la revista: Share International ene/feb 96
Por Bette Stockbauer

Ya en el año 1889 Helena Blavatsky, fundadora de la Sociedad Teosófica, había comentado a algunos de sus estudiantes que el propósito de la Teosofía era preparar a la humanidad para la venida del Señor Maitreya, el Instructor del Mundo para la Era de Acuario. Después de la muerte de Blavatsky, Annie Besant y C.W. Leadbeater consideraron que su labor era continuar este trabajo, parte del cual consistía en la preparación de un discípulo que serviría como vehículo del Instructor cuando este viniera.

En 1909 en Adyar, India, Leadbeater descubrió a un chico cuya aura juzgó que estaba completamente libre de egoísmo. Este era Jiddu Krishnamurti, que tenía 13 años. Adoptado por Besant y Leadbeater, el niño recibió una formación intensiva, y luego 10 años de educación en Inglaterra. Algunas personas de muchos países fueron informados de su futuro papel. A la edad de 27 años, Krishnamurti tuvo una visión personal que le convenció de que la conciencia de Maitreya estaba empezando a adumbrarle. Los teósofos de todo el mundo habían estado esperando este suceso.

Pero cuando tenía 34 años, Krishnamurti renunció a su relación con la Sociedad Teosófica, declarando: “No quiero seguidores. Mi único interés es hacer que los hombres sean absoluta e incondicionalmente libres.” El pasó el resto de sus días enseñando a la humanidad cómo alcanzar esa libertad.

Mary Lutyens, una vieja amiga y confidente, escribió la trilogía biográfica que describe su vida — Krishnamurti: Los Años del Despertar; Los Años de Plenitud; y La Puerta Abierta. El siguiente artículo es extraído de esta trilogía. Intenta trazar la evolución de la relación que se desarrolló entre Krishnamurti y la presencia espiritual que llenó su ser. Raramente ha estado semejante relación tan bien documentada - por sus propios diarios y cartas y por los relatos escritos de las personas que le amaron.

La educación de Krishnamurti fue totalmente inusual. A pocos en la historia se les ha concedido la temprana posición que él conocía. Miles de personas en todo el mundo sabían de su misión especial, y desde la adolescencia, la adulación seguía sus pasos. Sin embargo el orgullo nunca estuvo en su naturaleza, ni tampoco ningún pensamiento de beneficio personal.

Aunque la consideración y el respeto que recibía eran una gran fuente de molestia para él, los afrontaba con gracia y dignidad. Esta falta total de presunción fue evidente desde sus primeros años.

Nació en 1895 al norte de la India, en una familia de casta alta brahman. En su juventud era completamente generoso y no hacía distinción entre él y los sirvientes que le atendían. Tímido e introvertido, podía permanecer recostado junto a una ventana durante horas, mirando fijamente a lo lejos. Los pequeños insectos, las hojas caídas, las piedras y la hierba, eran objetos de larga y constante admiración para él. Era de naturaleza tan vaga y soñadora que muchos en su pueblo le consideraban retrasado y torpe.

Cuando tenía 10 años su madre murió, y su padre parecía incapaz de cuidar de la familia. Krishnamurti siempre había sido enfermizo, y en ocasiones había estado cerca de la muerte. Su descubrimiento por Leadbeater casi seguro que le salvó la vida. Muy pronto creció su sensación de la protección especial que siempre le rodeó.

Una naturaleza flexible y un profundo sentido de lo espiritual abarcaban todas las enseñanzas con las que se encontraba — del Buddha, Sri Krishna y el Señor Maitreya — sin resistencia o comparación. La vida entera parecía que fluía a través del niño en igual medida. Con humildad y asombro se inclinaba ante la fuente inagotable de Ser que percibía en toda la existencia. Esta cualidad de aceptación permaneció en K* hasta su edad adulta. La completa falta de temor que se convirtió en su expresión asombraría al mundo de muchas maneras.

A la edad de 15 años, K instruía a estudiantes adultos sobre los principios de la teosofía. A los 16, presidía una sociedad internacional, “La Orden de la Estrella de Oriente” (OEO) formada para crear una atmósfera de bienvenida y respeto para el futuro Instructor. Además de la instrucción diaria sobre estudios tanto normales como ocultos, empezó a viajar con Annie Besant y a hablar a diferentes audiencias por todo el mundo.

Estos fueron años difíciles para la teosofía. La orientación de Blavatsky había cesado con su muerte en 1891 y el mundo todavía tenía que recibir las enseñanzas de Alice Bailey cuyos libros, inspirados por el Maestro Djwhal Khul, trazaron específicamente el sendero de la iniciación y la exacta relación de la humanidad con la Jerarquía. Para los teósofos contemporáneos de Besant, muchos detalles del viaje evolutivo quedaban en la imaginación, y las imaginaciones a menudo son desenfrenadas.

Se concedía un énfasis indebido al contacto personal con los Maestros y la competencia para alcanzar un mayor status iniciatorio se convirtió en una fuerza destructora. Estos desequilibrios eran profundamente preocupantes para K, y los años que pasó en Inglaterra vieron el principio de una desilusión con la Sociedad, con los “Maestros“, y con las prácticas espirituales. Se sentía desarraigado y falto de significado, aunque continuó presidiendo la Orden de la Estrella, por lealtad hacia sus benefactores y con alguna convicción interna sobre el papel que iba a desempeñar.

Visión en Ojai

En 1922 experimentó una visión que cambiaría el curso de su vida. Ocurrió en un alto valle montañoso al sur de Los Angeles, denominado por los nativos americanos “Ojai” o “El Nido”. Durante dos semanas había meditado constantemente, percibiendo la imagen del Señor Maitreya ante él. Entonces empezó a experimentar un dolor insufrible en su cuello y columna, y largos períodos de delirio. Luchaba día y noche, incapaz de dormir o comer, a menudo abandonando su cuerpo, o presenciando sucesos visionarios. A la tercera noche fue atraído de su pequeña cabaña para sentarse bajo un pimentero lleno de la fragancia de los árboles floridos. Lo que vino después quedó registrado con sus propias palabras:

“Cuando estaba sentado así durante algún tiempo, me sentí a mí mismo saliendo de mi cuerpo, me vi a mí mismo sentado con las hojas tiernas y delicadas sobre mí. Miraba hacia el este. Delante mío estaba mi cuerpo y sobre mi cabeza vi la Estrella, brillante y clara. Entonces pude sentir las vibraciones del Señor Buddha; contemplé al Señor Maitreya y al Maestro KH. Me encontraba tan feliz, en calma y en paz. Todavía podía ver mi cuerpo y yo me encontraba suspendido cerca de este. Había una calma tan profunda tanto en el aire como en mi interior, la calma del fondo de un lago profundo e insondable… La Presencia de los Seres poderosos permaneció conmigo durante algún tiempo y luego se fueron. Yo era sumamente feliz, porque había visto. Nada podría ser nunca lo mismo. Había bebido en las aguas claras y puras del manantial de la fuente de la vida y mi sed fue saciada… He tocado la compasión que cura toda pena y sufrimiento; no es para mí mismo, sino para el mundo. He permanecido en la cumbre de la montaña y observado a los Seres poderosos… El Amor en toda su gloria ha impregnado mi corazón; mi corazón nunca puede cerrarse. He bebido en la fuente de la Alegría y la Belleza eterna. Estoy impregnado de Dios.”

A Leadbeater escribió: “Me siento de nuevo en contacto con el Señor Maitreya y el Maestro y no hay otra cosa que deba hacer sino servirles. Mi vida entera, ahora, está… dedicada al trabajo y no es probable que cambie.” Y a Besant: “Siento como si estuviera sentado en la cumbre de una montaña en adoración, y que el Señor Maitreya está cerca de mí. Siento como si estuviera andando sobre aire delicado y perfumado. El horizonte de mi vida es claro, bello y preciso.”

El proceso

Otro suceso, relacionado con su cambio espiritual, fue el fenómeno que él siempre describió como “el proceso”. Había empezado en los tres dolorosos días antes de su visión y volvería a ocurrir, con variada intensidad, a lo largo de su vida. Dolores extremos y experiencias extracorporales acompañarían su llegada. En su temprana manifestación, K sentiría una presencia definida, como el Señor Maitreya que apareció una noche con este mensaje:

“Aprende a servirme, porque sólo por este sendero me encontrarás. Olvídate de ti mismo, porque sólo entonces se me encuentra. No busques a los Grandes cuando estos pueden estar muy cerca tuyo. Tú eres como el hombre ciego que busca la luz del sol. Tú eres como el hombre hambriento al que se le ofrece alimento y no comerá. La felicidad que buscas no está muy lejos; se encuentra en cada piedra común. Estoy ahí si tan solo miraras. Yo soy El que Ayuda si me permites ayudar.”

Desde ese momento de su vida, todos los que le conocían podían percibir su creciente poder. A partir de ese punto, él hablaba desde el corazón, hablaba sin miedo, parecía hablar desde La Verdad misma.

El “adumbramiento”

En un encuentro de la Orden de la Estrella en 1925 empezó a hablar del Instructor del Mundo, diciendo: “Viene sólo para aquellos que quieren, que desean, que anhelan…” Mientras sus oyentes le veían, su rostro de pronto se volvió más luminoso. Su voz, hablando ahora en primera persona, irrumpió con una fuerza resonante : “… y vengo para aquellos que quieren compasión, que quieren felicidad, que anhelan ser liberados, que anhelan encontrar la felicidad en todas las cosas. Vengo para reformar y no para derribar, no vengo para destruir sino para construir.”

La mayoría de las personas que presenciaron el discurso asumieron que el Señor Maitreya había entrado completamente en la conciencia de K, y en ese punto K también lo parecía asumir: “El recuerdo del día 28 (el día del encuentro) debería ser como si estuvierais guardando una joya preciosa y que cada vez que la contempláis sentís un estremecimiento. Luego, cuando El venga otra vez, y estoy seguro de que vendrá muy pronto, será para nosotros una ocasión más preciosa y noble que incluso la de la última vez. Me siento como un florero de cristal, un jarrón que ha sido limpiado y en el que ahora todas las personas del mundo pueden poner una bella flor en él y en el cual esa flor vivirá y no morirá nunca.”

Reacción teosófica

Se le otorgó extensa publicidad a su adumbramiento asumido. Este, desgraciadamente, sólo sirvió para exagerar los desequilibrios existentes en la Sociedad. Algunos teósofos competían por conseguir una posición en el futuro Orden Mundial, declarando un acceso imposible a los niveles más elevados del mundo espiritual. La rivalidad se incrementó — un discípulo incluso afirmó haber avanzado tres niveles de iniciación en tres días. Se emitieron comunicados públicos sobre la selección de 10 de los 12 “apóstoles” para el futuro trabajo. Todos ellos eran teósofos.

Algunas veces divertido y en otras desalentado, K observaba el tumulto que le rodeaba. Charla tras charla intentaba mostrar a sus compañeros un camino más verdadero — un camino de dirección interna que rechazara seguir a algo que no fuera la chispa de Dios dentro del alma. Con el tiempo empezó a minimizar la importancia de una relación personal con el reino espiritual. Cada vez hablaba menos de Maitreya o los Maestros o de cualquier otra entidad. Su expresión se volvió cada vez más abstracta, como si intentara llegar más allá del reino de lo físico para palpar la fuente esencial de Ser que da vida a toda expresión.

“Cuando yo era un niño pequeño, acostumbraba ver a Sri Krishna, con su flauta, como lo representan los hindúes, porque mi madre era una devota de Sri Krishna… Cuando fui mayor y me encontré con el obispo Leadbeater y la Sociedad Teosófica, empecé a ver al Maestro KH — también en la forma en que se me lo describía… — y entonces el Maestro KH fue para mí la meta. Más tarde, conforme crecía, empecé a ver al Señor Maitreya… Ahora, últimamente ha sido el Señor Buddha a quien he visto, y ha sido mi deleite y mi gloria estar con El.

“Se me ha preguntado qué es lo que quiero decir con ‘el Bienamado’. Daré un significado, una explicación, que ustedes interpretarán como les plazca. Para mí es todo — es Sri Krishna, es el Maestro KH, es el Señor Maitreya, es el Señor Buddha, y está aún más allá de todas estas formas. ¿Qué importa el nombre que ustedes le den?… Lo que les preocupa es saber si existe alguien que sea el Instructor del Mundo, que se haya manifestado a Sí Mismo en el cuerpo de cierta persona: Krishnamurti; pero en el mundo nadie se preocupa de esta cuestión… Mi Bienamado es los cielos abiertos, la flor, cada ser humano… Yo me he unido a mi Bienamado y i Bienamado y yo recorreremos juntos la faz de la tierra… (y) no comprenderán al Bienamado hasta que no sean capaces de Verlo en cada animal, en cada brizna de hierba, en cada persona que sufre, en cada individuo.”

La renunciación

Mientras se empezó a distanciar de las enseñanzas teosóficas, él predijo que “Todos me abandonarán.” Empezó a llamar a sus experiencias de los Maestros como “incidentes” y describió los ritos de la iniciación como completamente irrelevantes para la búsqueda de la Verdad. “Si queréis buscar la Verdad debéis salir, lejos de las limitaciones de la mente y corazón humanos y allí descubrirla — y aquella Verdad está dentro de vosotros. ¿No es mucho más sencillo hacer de la Vida misma el objetivo… que tener mediadores, gurus, que deben reducir inevitablemente la Verdad, y por tanto traicionarla?”

En 1929 disolvió La Orden de la Estrella. En ese punto contaba con 60.000 miembros, manejaba grandes sumas de dinero, y poseía terrenos en todo el mundo, muchos designados para el trabajo futuro de K. El tenía 34 años.

A continuación, fragmentos de su última conferencia:

“Yo sostengo que la Verdad es una tierra sin caminos, y no es posible acercarse a ella por ningún sendero, por ninguna religión, por ninguna secta… Yo no quiero pertenecer a ninguna organización de tipo espiritual; por favor, comprendan esto… Si se crea una organización para este propósito, ella se convierte en una muleta, en una debilidad, en una servidumbre que por fuerza mutila al individuo y le impide crecer, establecer su unicidad que descansa en el descubrimiento que haga por sí mismo de esta Verdad absoluta e incondicionada…”

“Esta no es ninguna magnífica proeza, porque yo no deseo seguidores y esto es lo que quiero significar. En el momento en que siguen a alguien, dejan de seguir a la Verdad… Por 18 años se han estado preparando para este evento, para la Venida del Instructor del Mundo. Por 18 años se han organizado, han esperado a alguien que viniera a dar un nuevo deleite a sus corazones y mentes… que los hiciera libres, ¡y vean ahora lo que está sucediendo! Piensen, razonen consigo mismos y descubran de qué manera esa creencia los ha hecho diferentes…¿En qué forma son más libres más grandes, más peligrosos para toda sociedad que esté basada en lo falso y en lo no esencial?…

“Todos ustedes dependen de algún otro para su espiritualidad, para su felicidad, para su iluminación… Se han acostumbrado a que se les diga cuánto han avanzado, cuál es el grado espiritual que poseen. ¡Qué niñería! ¿Quién sino ustedes mismos puede decir si son incorruptibles? …Deseo que aquellos que buscan comprenderme sean libres… del temor de la religión, del temor de la salvación, del temor de la espiritualidad, del temor del amor, del temor de la muerte, del temor de la vida misma… Pueden formar otras organizaciones y esperar por algún otro. Esto no me concierne, como tampoco me concierne crear nuevas jaulas y nuevas decoraciones para esas jaulas. Mi único interés es hacer que los hombres, sean absoluta, incondicionalmente libres”.

Pocos había que podían entender esta libertad y , tristemente, aquellos que habían advertido al mundo durante años que la venida del Cristo desafiaría a todos los sistemas existentes parecían incapaces de abarcar ese desafío cuando llegó. La Sociedad Teosófica quedó completamente desconcertada.

Krishnamurti nunca miró hacia atrás. Lo que hacía lo hacía con amor y sin rastro de rencor. La verdad que estaba creciendo en él era su única preocupación; la Presencia que llenaba su ser era su única guía. De esa Verdad llegó la compasión hacia todo ser viviente. De esa guía emergería una enseñanza que cortaba hasta la raíz los apegos que han paralizado a la humanidad durante miles de años.

K viviría unos 56 años más. Durante todo ese tiempo enseñó — a través de sus conferencias, sus libros, y las escuelas que él fundó. Sorprendentemente, aunque la mayor parte de sus viejos amigos le abandonaron tal como había predicho, la asistencia a sus charlas no disminuyó. En prácticamente cada año de su vida daba giras por el mundo. Más que impartir una conferencia él “entraba en debate” con su audiencia, advirtiéndoles que no aceptaran ciegamente lo que decía sino que miraran en lo profundo de sus propios corazones y descubrieran la verdad de su propio ser.

Enseñanzas

Todas sus enseñanzas revierten en los temas de la libertad y la conciencia despierta de uno mismo. El miedo, la muerte, el amor, el pensamiento, la seguridad y el tiempo — cada uno de ellos puede ser una jaula, y la humanidad puede escoger ir más allá de su limitación o permanecer un prisionero torturado. Sus percepciones son asombrosas porque son totalmente honestas. Muestra que la experiencia, cuando no está basada en la pura observación, se distorsiona fácilmente cuando el pensamiento introduce tanto el pasado, con su culpa y dolor acumulados, o el futuro, con sus intereses creados a mantener.

Las utopías y las visiones de perfección personal, el cielo prometido del sannyasi y el santo — todas roban al presente su poder. Cada una de ellas forma una vía de escape del dolor del mundo. Este dolor no fue inventado por un Dios indiferente, sino por cada ser humano que habita la tierra. Como tal, cada uno es responsable de su resolución.

La solución nace de la pura conciencia despierta de uno mismo. K lo llama conciencia despierta sin preferencia alguna — una aceptación que contempla la vida sin resistencia o perjuicio, sin ofrecerse ninguna forma de escape. Esta “honestidad de mente” completa se convierte en una penetración total en el corazón de lo que es. Una humanidad que puede discernir entre lo verdadero y lo falso, que puede hacer frente a sí misma en toda su gloria, y en toda su vergüenza, ha empezado a liberarse.

La Presencia

Muchas personas resaltarían la energía que rodeaba a K dondequiera que fuera. En momentos de intimidad, cuando los compartía con amigos cercanos a él, K de repente paraba y miraba a su alrededor diciendo: “¿Podéis sentirlo en la habitación?” Lutyens una vez le preguntó: “¿Qué es esta cosa? Sé que siempre te has sentido protegido, pero qué o quién es lo que te protege?” “Está ahí, como si estuviera detrás de una cortina”, respondió él, extendiendo su mano. “Yo podría levantarla pero no sentía que me correspondiera hacerlo.”

En 1961 y también 12 años después K tomaba anotaciones de “esta cosa” a la que llamaba por varios nombres - la “inmensidad”, el “otro”, la “santidad”, la “bendición”. Las visitas del “otro” siempre estaban relacionadas con su “proceso”, y acompañadas por dolor, que nunca resistía. Las anotaciones estaban escritas en lápiz con apenas borrones y fueron publicadas como El Cuaderno de Notas de Krishnamurti y Diario de Krishnamurti. Son poesía del más alto nivel, el compartir privilegiado de la comunión de una gran alma con el infinito.

“La habitación se llenó de esta bendición… Era el centro de toda creación; era una solemnidad purificadora que limpiaba el cerebro de cada pensamiento, y sentimiento; su solemnidad era como los rayos que destruyen y queman; su profundidad no era mensurable, estaba allí inamovible, impenetrable, una solidez que era tan ligera como los cielos… Había una dignidad impenetrable y una paz que era la esencia de todo movimiento, acción. Ninguna virtud la igualaba porque era … literalmente perecedera y por tanto tenía la delicadeza de todas las cosas nuevas, vulnerable, destructible y aún así se encontraba más allá de todo esto… Era ‘pura’, intacta e inmensamente bella. “… de repente esa inmensidad desconocida estaba allí, no sólo en la habitación y más allá sino también en lo más profundo y recóndito, que una vez fue la mente… esa inmensidad no dejaba marca, estaba allí, clara, fuerte, impenetrable e inaccesible, cuya intensidad era fuego que no dejaba cenizas. Con ella estaba la bendición.”

Lo que sigue lo escribió a los 85 años, describiendo la culminación de una meditación que le acontecía en la mitad de la noche durante muchos años: “Una noche en la extraña tranquilidad… él se levantó para encontrar algo totalmente diferente y nuevo. El movimiento había alcanzado la fuente de toda energía. Esto no debe ser de ninguna manera confundido o considerado como Dios o el principio más elevado, el Brahman, que son las proyecciones de la mente humana procedentes del miedo y el anhelo, el deseo inflexible de seguridad total. No es nada de eso. No es posible que el deseo lo alcance, las palabras no pueden desentrañarlo ni tampoco puede la cadena del pensamiento envolverlo. Uno puede preguntarse ¿Con qué certeza afirmas que es la fuente de toda energía? Uno sólo puede responder con completa humildad que esto es así.”

¿Quién es Krishnamurti?

Mary Lutyens había conocido a K desde que ella tenía tres años. Su familia tenía una profunda e íntima relación con la vida de K. Sin embargo, Mary nunca pudo comprender completamente la esencia de su fuerza. Al final de Krishnamurti: Los Años de Plenitud, recoge un examen sobre “El fenómeno de K”.

¿Cómo, se preguntó, podía un chico tan soñador, en ocasiones considerado como retrasado, producir enseñanzas tan originales y tan profundas? ¿Existía una reserva de conocimiento con la que él había aprendido a conectarse? ¿Era él el resultado de un proceso evolutivo — desarrollado a través de muchas vidas? ¿O era verdad que Maitreya había habitado en parte o en toda su conciencia durante todos esos años?

K pensaba que probablemente no había forma de que él mismo pudiera dar una respuesta porque, “El agua nunca puede descubrir lo que es el agua”, pero animó a los demás a que exploraran. “Si averiguáis” dijo, “yo lo confirmaré.” Dos aspectos, creía, eran vitales - la mente vacía que fue suya desde la infancia, y el sentido de protección que siempre había conocido.

Refiriéndose a sí mismo, K dijo “¿Cómo es que la mente vacía no se llenó de teosofía, etc?…¿Por qué no se volvió abominable con toda esa adulación? ¿Por qué no se volvió cínico, amargo?… Durante toda la vida (este vacío) ha sido guardado, protegido. Cuando entro en un avión sé que nada va a ocurrir… Es extraordinario… Esta cosa debe haber dicho: ‘debe haber un vacío o yo — o esto — no puede funcionar.’ “

“Sería simple si dijéramos que el Señor Maitreya preparó su cuerpo y lo mantuvo vacío. Esa sería la explicación más sencilla pero es cuestionable. Otra explicación es que el ego de K debió estar en contacto con el Señor Maitreya y el Buddha y dijo, ‘Me retiro: eso es más importante que mi yo animal.’ Pero también esto es dudoso. Implica mucha superstición. De alguna forma no parece claro, correcto. El Señor Maitreya vio este cuerpo con el menor ego, quiso manifestarse a través de este y por tanto se lo mantuvo incontaminado… Así que ¿cuál es la verdad? No lo sé. Realmente no lo sé. Otro aspecto peculiar de todo esto es que K siempre se ha sentido atraído hacia el Buddha… ¿Es esa reserva el Buddha?, ¿El Señor Maitreya?”

Lutyens se preguntó sobre sus enseñanzas. ¿Fueron realizadas por él, o el misterioso poder? El contestó: “Seamos claros. Si yo deliberadamente me sentara para escribir, dudo que pudiera producir estas enseñanzas… Ahí se encuentra el fenómeno de esta persona que no está formada, que no ha tenido estudios. ¿Cómo consiguió todo eso? Es como — ¿Cuál es el término bíblico? — revelación. Ocurre todo el tiempo cuando estoy hablando… Hay un sentido de vacío y luego algo ocurre.”

“Hay un elemento en todo esto que no es creado por el hombre, o por el pensamiento, ni inducido por uno mismo… Si le preguntarais qué es, no contestaría. Diría: ‘Sois demasiado pequeños’… ¿Estamos intentando tocar un misterio? El momento en que lo entiendes, ya no es un misterio. Pero la santidad no es un misterio. Por tanto estamos intentando eliminar el misterio que conduce al origen.”

Lutyens se inclinaba a pensar que K en realidad había sido utilizado por algo del exterior desde 1922, pero el mismo K había dicho a menudo que el pensamiento nunca podría explicar lo que se extendía más allá de este. Quizás la libertad y el misterio de K reside en su aventura en ese reino del más allá, no sólo de aspectos del pensamiento, sino también del tiempo y del espacio. Quizás su viaje era a través de esa “región sin caminos” de la intuición donde residen tanto la belleza eterna y la comunión con toda la existencia. Cuando esa región se encuentra, entonces quizás su misterio será comprendido.

La muerte

Krishnamurti murió en 1986 a la edad de 90 años, en Ojai, el lugar donde tuvo lugar su visión. Estuvo rodeado de sólo un puñado de amigos. Su cuerpo, al morir, fue envuelto en seda; una camelia blanca descansaba a sus pies. Sus cenizas fueron esparcidas por los lugares que él más amó para que así nadie erigiera un templo para adorar sus cenizas.

A menudo se había preguntado si su vida había sido de valor en el mundo todavía sufriente que le rodeaba. Pero hasta el final nunca cesó de enseñar, como todos los demás - los Grandes y Vigilantes de nuestra evolución - que son testigos silenciosos y prosiguen con su trabajo, que se extiende sin fin a una humanidad a menudo demasiado ciega para ver.

El dijo que la “Presencia” estuvo con él en todo momento en los últimos años de su vida. La cortina que le había impedido verla se debió haber convertido, por entonces, en un fino velo. Uno percibe que su muerte no fue más que un breve paso más allá de ese velo, y que su entrada en la otra vida casi una partida imperceptible de la vida que él había dado al mundo.

*Krishnamurti prefería ser llamado K. El hablaba y escribía sobre sí mismo en
tercera persona.

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No voy a dejar que me pongan en una jaula para adorarme

Krishnamurti

Juan Manuel Valverde, un amigo siquiatra, me recomendó cuando yo tenía 19 años que leyera “La libertad primera y última” de Jiddu Krishnamurti. Terminé arrojando el libro a un canal de riego. No podía aceptar que alguién dijera que no hay distancia entre el observador y el observado, que no hay método para lograr la plenitud, porque todo método está atrapado en el tiempo y el tiempo es solo pasado, es decir que no existe. Con el tiempo he vuelto acercarme a Krishnamurti con efectos menos letales.
Cuento la historia de Jiddu o Krishnaji, nació en la India y su padre que era de la casta de los brahmanes, trabajaba como jardinero en la Sociedad Teosófica de Madrás. Anny Besant, presidente de la Sociedad Teosófica andaba en la búsqueda del nuevo mesías y cuando vio al hijo del jardinero tan vivaz y con un aura sospechosa, no dudó en hablar con el padre la necesidad que su hijo recibiera una educación especial. Se lo llevaron a Inglaterra y fatigó los mejores colegios y educadores. Cuando Jiddu estuvo preparado lo presentaron en sociedad.
En Holanda, con bombos y carteles se movilizó toda la Sociedad Teosófica mundial para anunciarel advenimiento del nuevo mesías.
Jiddu dijo, ante miles de personas, primero que él no era maestro de nadie, que cada uno debe ser su propio maestro, que la verdad no tiene senderos.Las toses entre los seguidores se multiplicaban y Anni Besant tuvo una lipotimia y la tuvieron que asistir entre varios. Alguien sugirió que lo hicieran callar, pero Anni se negó.
Jiddu contó una anecdota de que estaba el diablo con su legión conversando y pasaron cerca Jesús y sus discípulos. Como el diablo siguió conversando tranquilamente, uno de los demonios le preguntó respetuosamente a su maestro, si eso que había visto no le preocupaba y el Diablo contestó que no se hacía problemas dado que ya los discípulos se organizarían en una religión.
Besant cae en una depresión y creo que muere a los meses. La ordende la Estrella creada para ser una suerte de Iglesia de las enseñanzas de Jiddu, se queda sin papa o mesías y la Teosofía se viene en picada hasta estabilizarse en un grupo esotérico de escaso impacto. La herida que Jiddu propinó a la Teosofía fue letal.
A los 19 o 20 años me hice teosofo y asistía a sus reuniones. Ellos decían que el mensaje de K. no era para este mundo, que sus palabras eran para una nueva raza que estaba viniendo.
Krishnamurti creó una fundación y varias escuelas primarias y secundarias. Desde esa epoca ha dado conferencias por el mundo y ha sostenido interesantes diálogos con científicos como el premio nobel de física David Bohn o con gente vinculada a las grandes religiones del budismo y el hinduismo y también con científicos de Inteligencia artificial con los que ha dialogado acerca de la máquina y el hombre.
Krishnamurti murió el 17 de febrero de 1986 en el valle de Ojai, California y estas fueron sus últimas palabras:
“Por setenta años esa inmensa energía, esa inmensa inteligencia ha estado usando este cuerpo y ahora el cuerpo ya no puede soportar más… Ustedes no encontrarán otro cuerpo como este, o sea suprema inteligencia operando en un cuerpo, no lo encontrarán por muchos cientos de años. No verán eso otra vez. Cuando él se va, ello se va.”

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1 comentarios:

Anónimo dijo…

KRISHNAMURTI EN LATINOAMÉRICA

En esta sección incluiremos las crónicas e informaciones de los diarios que registraron el viaje de Krishnamurti por varias naciones de América Latina en 1935 y que tuvo amplia repercusión en los periódicos de Argentina, Brasil y Uruguay y que creemos tiene un gran valor histórico.

En Argentina, el diario “El Pueblo”, publicaba el 22 de Marzo de 1935 un artículo a tres columnas, donde entre otros conceptos decía . “Y Krishna vendrá. Y en nuestros oídos se derramará el asombro de frases solo inspiradas en el perfeccionamiento y en la elevación del espiritú.”. En Brasil el diario “Gazeta de Noticias” publicaba el 10 de Febrero de 1935 un reportaje a Alexo Alves de Souza y a Gilda Moreira, de la Comisión Organizadora del viaje. El 4 de Abril de ese año, el Buenos Aires Herald publicaba una amplia nota sobre K, anunciando su visita y el 13 de Abril lo mismo hacía La Prensa.

Krishnamurti inició su gira Sudaméricana en Brasil.

El 18 de abril de l935 los diarios de San Pablo y Río de Janeiro publican informaciones sobre la actividad de Krishnamurti en Brasil

El 26 de Abril el diario O´ Globo de Río de Janeiro, publica un amplio artículo con fotos de K y Annie Besant y el 28 de Abril hay una artículo similar en el Diario de Noticias de Porto Alegre.

El 28 de Abril de 1935, La Nación de Buenos Aires y el 30 de Abril , el Diario El Plata de Montevideo, Uruguay anunciaba la llegada de K a Brasil.

El 2 de Mayo, el Jornal do Brasil, publica un artículo que cubre tres columnas del Diario en el que se critica lo dicho por K y se molesta porque se haya llenado el estadio de footbal de Fulmínense.

El 4 de Mayo, La Capital de Rosario, Argentina publica una síntesis de la conferencia dada el 13 de abril en Río de Janeiro y el Buenos Aires Herald publica una síntesis biográfica de Krishnamurti.

El 10 de Mayo la Revista El Hogar de Buenos Aires publica un extenso artículo de Adolfo Guerra, escritor y poeta llamándolo “admirado filósofo hindú.(13) y el diario El Día de la Plata, Bs, Aires, publica una artículo de Antonio Bernardez, donde profundiza en su mensaje.

El 11 de Mayo, el diario Gazeta de Noticias de Río de Janeiro, informa de la conferencia dada por Krishnamurti en los salones del Instituto Nacional de Música. Transcribimos el inicio de este artículo : ”Cuando apareció la concurrencia hizo un silencioso religioso. Con su atrayente rostro rostro moreno, vasta cabellera negr y, ojos penetrantes, el filosofo ejerce una profunda fascinación sobre el pùblico.”

El 12 de Mayo el diario El Mundo de Buenos Aires, publicó un extenso artículo de Arturo Montesano Delchi , titulado “La misión de Krishnamurti”

El 15 de Mayo el diario La Capital, de Rosario, Argentina, dice que Krishnamurti vendrá a Rosario, dará dos conferencias el 27 y 28 de Junio en el teatro La Opera y anuncia la creación de una Comisión Organizadora de la visita, cuyos directores eran : Presidente, Felisa Gertrudis Boix de Romano; Vice ; Dra.Susana S. De Lapacé; y Secretario : Enrique O. Gossweilver

El 19 de Mayo el Diario Uruguay, de Montevideo dedica una página a Krishnamurti comentando párrafos de sus libros.

Conferencias en Montevideo, Uruguay

Síntesis del diario Crítica, de Buenos Aires del 25 de Junio de 1935

“Ante numeroso y calificado público y en medio de una extraordinaria expectativa, Krishnamurti pronunció anoche su primera conferencia en el teatro El Sodre, de Montevideo. Krishnamurti había despertado inusitado interés en todos los ambientes culturales de la capital uruguaya .Su palabra espontánea y clara en intima armonía con la naturaleza, produjo verdadera sensación. Apareció en el escenario rodeado por los miembros de la Comisión de homenaje y sus amigos Byrau Casselberry, Rajagopal y su representante en Montevideo, señor Alvaro Araujo”

Del libro “Cuentos para regalar” de Enrique Mariscal (pag.113)

Llegó a Buenos aires el 12 de Julio de 1935, en el vapor American Legión. Tenía 40 años.

La Junta Central de la Acción Católica Argentina dirigió una nota al director General de Correos y Telégrafos solicitándole que se le impidiese hablar por las estaciones radiodifusoras. Su mensaje era considerado disolvente, peligroso para las sanas costumbres nacionales.

En el cine Broadway, el sello Paramount estrenaba “El día que me quieras” film realizado por dos dioses :Carlos Gardel, espléndido, resucitado en la imagen, y Rosita Moreno, con la magia del eterno femenino.

En otra sala céntrica, Boris Karlof, tenebroso y eléctrico dios de película, intentaba enamorar a “La novia de Frankenstein”, preanunciando la era de los trasplantes que vislumbró Mary Shelley, creadora del monstruo.

El diario más importante del país, La Prensa no dio mayor información sobre el contenido de sus charlas : cuatro en Buenos Aires, una en la Universidad de la Plata, donde fue presentado por el socialista Alfredo Palacios, dos en Rosario y dos en Mendoza.

La prestigiosa revista Cursos y Conferencias en cambio, documentó el desarrollo de todas las disertaciones.

Algunos periodistas lo visitaron en su alojamiento temporario en San Isidro. Se presentó con abrigo azul y pantalones grises, elegante y cordial como siempre.

-“¿ Que desean saber?”

.- Sus impresiones sobre su primera conferencia

.-“¿Impresiones? Yo no tengo ninguna. Son ustedes los que deben contármelas…¿Qué pensaron?”

Mientras su mano delgada, fina nerviosa oprimía afectuosamente el brazo del peridista, agregó: “Supongamos que estoy prisionero en una cárcel que yo mismo me he creado; pero alguien llega y me liberta… luego me hace a su vez su prisionero en el calabozo que él se ha autofabricado…¿Les parece esto justo?”

“Pues bien, los hombres son prisioneros de sistemas religiosos, estatales, políticos o filosóficos… Yo liberto; pero no le pido a nadie que me siga ni que adopte una forma determinada de vida porque eso sería ponerlos nuevamente en prisión… Soy un libertador y no un carcelero”

“No vengo a discutir ninguna teoría. No voy a ofrecer ningún sistema nuevo, ningún modelo. Si sois capaces de discernir, vuestra propia inteligencia os guiará.”

“Lo que necesitamos no son iglesias, no son gobiernos, no son nacionalidades, sino hombres, seres humanos, nada más”.

Su primera conferencia fue el 12 de Julio en el teatro Coliseo. Tuvo que intervenir la policía para organizar el acceso a la sala. Tanta era la concurrencia y el control y el descontrol.

Seguiremos incorporando las crónicas de la época que registran las alternativas del extenso viaje de Krishnamurti.

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lunes 24 de septiembre de 2007

Origen de la Nueva era

La Nueva Era tiene sus raíces en la “Sociedad Teosófica” fundada en 1875 en New York por una rusa, Helena Blavatsky, básicamente espiritista, quien dice haber recibido sus enseñanzas de unos “seres espirituales especiales” o “maestros ascendidos”.

Para saber qué es la ” Sociedad Teosófica”, necesitamos conocer qué es la Teosofía. La Teosofía es la creencia o pretensión de tener conocimiento místico directo de la “divinidad”, sobre ésta y el mundo, mediante doctrinas y prácticas secretas, esotéricas, ocultistas. Blavatsky funda en 1875 la “Sociedad Teosófica” que es una mezcla de ocultismo y misticismo oriental (básicamente lo que es hoy la Nueva Era). La sucede como presidenta Annie Besant, quien trató en 1929 de presentar un nuevo “Mesías” al mundo: un hindú que rechazó el status que le asignó y se separó del movimiento. Pero es Alice Bailey (1880-1949), tercera presidenta, inglesa radicada también en E.E.U.U.; quien es considerada la “suma sacerdotisa” de la “Sociedad Teosófica”. Ella funda el “Trust de Lucifer” (hoy “Lucis Trust”) y, como médium espiritista, decía recibir mensajes de un cierto “maestro de sabiduría” muerto, un tibetano. (No es mera casualidad que sea oriental, como veremos más adelante.)

En numerosos escritos de esta “Sociedad Teosófica” aparecen los mensajes del espíritu demoníaco que le dictaba en “escritura automática”, es decir, en estado de trance mediúmnico, durante el cual escribe la mano del médium automáticamente, sin que éste tenga control alguno de lo que se escribe. Estos escritos forman una especie de “Plan” al cual se le dio carácter secreto entre los seguidores. Este “plan”, que es el “Plan de la Nueva Era”, incluye un gobierno mundial y una sola religión mundial. El Plan de la Nueva Era debía permanecer oculto hasta 1975, año en que sería sacado a la luz pública.

Es prudente puntualizar aquí que “La Teosofía comenzó con los masones y en medio de ellos”, según dice una publicación del CELAM (Conferencia Episcopal Latinoamericana) titulada “Sectas en América Latina”, en el capítulo titulado “Movimientos Pseudo-espirituales”, escrito por el Franciscano Fray Buenaventura Kloppenburg. Y la Masonería, es una sociedad secreta de corte esotérico y ocultista condenada por la Iglesia, que aunque simula lo contrario, persigue la destrucción de la civilización cristiana, comenzando primero con la Iglesia Católica y continuando con otras creencias cristianas; así como también de toda norma, principio o institución basados en el cristianismo, para sustituirlos por una civilización pagana y una pseudo-religión también pagana. Esto es importante conocerlo para poder continuar analizando el proceso histórico de conformación de la Nueva Era, a partir de la “Sociedad Teosófica”.

Helena Blavatsky se transforma en médium espiritista un poco antes de fundar la “Sociedad Teosófica”. Es durante una estancia en París (1867-1870) que entra al grupo de Allan Kardek, masón y codificador del Espiritismo. A su regreso a EE.UU. funda la “Sociedad Teosófica” en New York el 20 de noviembre de 1875 junto con otros masones: Charles Sotheran (uno de los jefes de la Masonería en E.E.U.U.), Henry Steele Olcott (masón), George Felt (de la Hermandad Hermética de Luxor, también masónica) y William Judge. En 1871, Albert Pike, gran maestro de una de las ramas de la Masonería, el Rito Escocés, escribe un libro básico de la filosofía masónica: ” Morales y Dogmas de la Masonería”. Pike, aunque no pertenece formalmente a la directiva de la “Sociedad Teosófica”, está en contacto con ésta.

Otra evidencia de la conexión de la Masonería y la Nueva Era es este dato curiosísimo: el boletín que los masones distribuyen por todo el mundo a los “hermanos masones” se llama “New Age”… Hay constancia de que así se llama, al menos desde 1921, pero este nombre podría haberse usado con anterioridad a esta fecha.

Aparte de las evidencias históricas del origen y la relación de la Nueva Era con la Masonería, hay otra determinante: el Plan de la Nueva Era coincide con los fines de la Masonería que es: una religión mundial y un gobierno mundial. Es decir: las metas de la Nueva Era y las de la Masonería son las mismas. Quizá por esto el Papa León XIII en 1884 en su Encíclica “Humanum Genus” (#7) dice lo siguiente: “Varias son las sectas que, aunque diferentes en nombres, ritos, forma y origen, al estar, sin embargo, asociadas entre sí por la unidad de intenciones y la identidad en sus principios fundamentales, concuerdan de hecho con la Masonería, que viene a ser como el punto de partida y el centro de referencia de todas ellas.”

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¿QUE ES LA TEOSOFIA?

Esta conferencia es la primera de las seis que se dieron en la Residencia General de Adyar, en mayo de 1910, con objeto de bosquejar de una manera sencilla las ideas básicas de la Sabiduría ante un público culto e instruido pero no familiarizado con estos conceptos.

La Teosofía, en su actual modalidad, apareció en el mundo en el año 1875; pero la Teosofía en si es tan antigua como la humanidad civilizada y pensadora. En el mundo se la ha conocido con nombres diversos en todos los idiomas, y aunque nombres e idiomas difieren unos de otros, siempre tuvieron el mismo significado. El motivo especial de su proclamación en nuestros días fueron los rápidos y perniciosos progresos del materialismo en las naciones impulsoras de la civilización mundial. A medida que la ciencia iba avanzando, mas se iba extraviando por los vericuetos del materialismo, el calificativo de “agnóstico” se había convertido en el epíteto característico del científico; y en esa época critica, en las condiciones especiales del pensamiento europeo, se esparció la idea de que, si bien el hombre podía conocer todo lo que correspondiera al campo de la observación de los sentidos y todo lo que su razón fuera capaz de deducir de estas observaciones, mas allá de los sentidos y de la inteligencia el hombre no poseía ningún medio para adquirir conocimiento y relacionarse con el mundo exterior, por lo que resultaba imposible que pudiera descifrar los profundos y eternos problemas de la vida sin conocer nada de su origen ni de su finalidad; sin conocer nada de lo que atañe a los nombres de Dios, Inmortalidad y Espíritu.

Esta tónica mental influyo también en Oriente y en los países colonizados donde predominaban las ideas europeas, con la amenaza de invadir el mundo entero. Entonces, Los guardianes de la Humanidad, consideraron oportuno proclamar las antiguas verdades de una forma nueva que se adaptara a la actitud y al desarrollo mental de los hombres de la época; y así como antes las religiones fueron reveladas una tras otra, de acuerdo con el paso de uno a otro desenvolvimiento nacional, igualmente en nuestros días se volvieron a proclamar las bases fundamentales de todas las religiones, de modo que , sin privar a ningún país de las ventajas especiales que su propia fe le proporciona. Se tuviera en cuenta que todas las religiones tienen el mismo e idéntico significado, y que todas son ramas del mismo árbol.

Esta manera de exponer al mundo moderno el concepto religioso era sumamente necesario e importante porque la ciencia exponía la misma enseñanza pero de distinta manera y con diferente fin, catalogando las diversas manifestaciones religiosas con el titulo Mitología Comparada.

Un cuidadoso examen de las reliquias del pasado, las investigaciones arqueológicas y las de paleontología, el estudio de las literaturas y civilizaciones de la antigüedad, los resultados obtenido de las excavaciones y la interpretación científica de la inscripciones antiguas, demostraron con irrebatible evidencia la identidad substancial de todas las doctrinas religiosas; demostraron que sus códigos morales eran los mismos en análogas etapas de la civilización y que las vidas y los hechos de sus fundadores se parecían estrechamente. Unas a otras. Incluso las ceremonias externas, las formulas, ritos y sacramentos de las diferentes religiones solo difieren en los pormenores de su vestimenta y encierran una similitud de ideas fundamentales. Pero esta similitud servia de argumento a los incrédulos para combatir y desacreditar todas las religiones, diciendo que todas ellas eran fruto de la ignorancia del hombre, aunque posteriormente se hubieran pulimentado, y que a medida que el conocimiento del hombre fuera aumentando se descubriría el vacío de su contenido.

Esa era la situación del mundo occidental cuando se proclamo la Sabiduría antigua. Como sea que la obra de la teosofía se inicio en los Estados Unidos y en Europa. Fue preciso buscar un nombre griego que expresara la antigua idea. Poco tiempo después del advenimiento de Cristo los neoplatónicos emplearon el nombre de Teosofía que significa Sabiduría Divina y a partir de entonces esta palabra la utilizaron las sucesivas escuelas de filosofía y todos los místicos europeos, de manera que entraña un significado lo bastante explícito para darlo a entender a cuantos estuvieran versados en cuestiones religiosas, místicas o filosóficas. En el nombre de Teosofía latía su antigua acepción, y las mentes cultivadas lo captaron totalmente en su pleno significado.

Si nos remontamos con anterioridad a la era cristiana descubriremos el mismo concepto, aunque no con la palabra griega de Teosofía, sino con el vocablo sánscrito de Brahmavidya que significa Sabiduría Suprema.

Uno de sus discípulos le pregunto a un gran Maestro que era el conocimiento y el Maestro le respondió que había dos clases de conocimiento: el conocimiento inferior y el conocimiento superior.

Todo lo que el hombre podía enseñar al hombre, todas las ciencias y todas las artes, todo lo escrito, incluso las Escrituras y los mismos Vedas, se inscribían en la categoría de conocimiento inferior; y que el conocimiento del Ser encierra toda otra clase de conocimiento, el conocimiento superior. Este conocimiento es la Teosofía.

“Y esta es la vida eterna, que te conozcan a ti, el solo Dios verdadero”(Juan,17:3)

Contra la afirmación científica de que todas las religiones tienen su raíz en la ignorancia humana se opone la victoriosa proclamación de que ellas no derivan de eso, sino que provienen del conocimiento divino. Las religiones constituyen las diferentes vías por las que el hombre camina buscando a Dios. ¿Qué es la religión? Es el perpetuo anhelo del espíritu humano por lo divino, el anhelo del hombre por Dios. Mirad la historia por donde queráis, examinad cualquier civilización o cualquier país, id a los confines de Oriente a los de Occidente, deteneos en cualquier lugar y en cualquier época y en todas partes encontrareis la inexhaustible sed del hombre por Dios.

Este es el grito que instintivamente brota de los labios de la humanidad. Con acierto, el poeta hebreo exclamo: “Como el bramido del ciervo por la corriente del agua, así clama por ti el alma mía, ¡oh! Dios. (Salmo 42:1).

Giordano Bruno utilizo un símil apropiado al comparar el anhelo del hombre por Dios con el esfuerzo del agua para encontrar el nivel de donde saliera. De este modo, el espíritu humano anhela constantemente elevarse hacia la Divinidad de la que procede.

Pero, si en lugar de limitaros a esperar, a anhelar y a creer, conocéis con tan firme convicción que nada pueda quebrantar, ya no buscareis al Espíritu fuera de vosotros, sino que lo buscareis en vuestro interior. No os dirigiréis al científico porque este solo podrá hablaros de las leyes inalterables de la naturaleza; ni tampoco al teólogo, porque solo os proporcionara evasivas cuando necesitáis conocimiento; ni al artista, porque si bien os hablara de la belleza divina, esta no es mas que un solo atributo de Dios, pero no es Dios por entero; ni tampoco os dirigiereis al filosofo, porque este se limitara a hablar de abstracciones.

Tenéis que dirigiros hacia dentro y no hacia fuera. Tenéis que sumergiros sin miedo en lo profundo de vuestro propio ser; buscad entre los repliegues de vuestro corazón el misterio oculto que bien merece la pena escudriñar y allí, y solo allí, encontrareis a Dios.

Pero cuando lo encontréis os daréis cuenta de que todo el universo canta su nombre y su gloria. Descubrid a Dios primero en vuestro Ser y después lo veréis por todas partes.

Esta es la verdad fundamental, la Verdad de las verdades. Esta es la Sabiduría Divina a la que denominamos Teosofía. Esta es la proclamación en el mundo moderno de la Realidad más antigua y vital

Por muchos caminos vienen a Mi los hombres y por cualquiera que vengan los recibo, porque míos son todos los caminos

(Fragmentos-Vida teosofica y otros escritos de Annie Besant )

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